Siempre hemos arrebatado a la naturaleza lo que creÃamos que nos correspondÃa pero sin darle tiempo a restaurarlo, nuestras vidas han girado en torno a ella y aprovechándonos de ella, madera, agua… todo. A medida que hemos ido evolucionando nuestras manos se han ido convirtiendo en máquinas y eso ha desembocado en la aparición de las grandes industrias, gigantes de metal que se alimentaban de nuestra Madre para liberar grandes cantidades de humos y partÃculas envenenadas. Con el tiempo, los ojos de nuestra Madre se han ido apagando, la oscuridad se ha manifestado y nosotros acabaremos por convertirnos en nuestras propias vÃctimas.
Junto a esta nota encontrarás algunas ideas innovadoras que unos pocos aventajados a nuestro tiempo creÃmos posibles de aplicar (placas solares que se conviertan en el motor de las grandes industrias, aportaciones de multinacionales con beneficios estrafalarios para la formación de un fondo económico común mundial con el fin de destinarlo a aquellos destrozos provocados por causas naturales, almacenes de alimentos en conserva distribuidos por todo el mundo y preparados para ser cargados en aviones rumbo a su destino a los pocos minutos de producirse los hechos, desalinizadoras en el continente africano para que en unas cuantas décadas toda la población tenga acceso al agua, un acuerdo entre todos los paÃses con el fin de formar una sociedad global sin odios, envidias ni confrontaciones,…). Como verás todo ello implica el esfuerzo de todos y espero que algún dÃa pueda llevarse a cabo. Todos los que ideamos esta serie de protocolos compartÃamos un idea, la Madre Tierra está enfadada y por eso se revuelve contra nosotros; si crees que este ideal es factible ayuda a compartirlo con el resto del mundo.
Suponemos que cuando descubras este diario será demasiado tarde para poner remedio asà que hemos fabricado un portal temporal, para activarlo has de pulsar la secuencia en el panel de control según el dibujo adjunto pero ten en cuenta que hemos hecho modificaciones, eres nuestra última esperanza, la nuestra y la vuestra; espero que los últimos retoques hayan valido la pena, si ese es el caso búscame, dejaré pistas allà donde llegues para que puedas localizarme y entonces te explicaré cómo podemos mejorar el presente desde el pasado… si las modificaciones no son las correctas ya estaré muerto y tú, en el caso de aceptar, serás el siguiente. ¿Estás dispuesto a arriesgar tu vida por la de los demás?
Bienvenido a principios del siglo XX. Me alegro que hayas aceptado la misión. Escondida bajo la lápida de la derecha encontrarás una cámara de video con imágenes y documentales de nuestra época. No temas, tu misión es sencilla. He conseguido reunir a todos los lÃderes mundiales a dos kilómetros de aquÃ, al final de esta nota tienes las señas. Tendrás que llegar como puedas y sortear las medidas de seguridad para poder acceder a ellos, el pase lo tienes preparado pero tratándose de un aparato que todavÃa no se ha inventado despertará sospechas, ingéniatelas como puedas para hacerlo pasar, lo demás ya es pan comido. Lamentablemente si estás leyendo esto es que han acabado con mi vida pues la idea que se plantea en la grabación llevará a la ruina a muchas empresas y mucha gente perderá sus puestos de trabajo pero recuerda, es un mal menor, salvaremos el planeta. En las grabaciones se explica como aplicar la energÃa eólica y solar en las industrias y como se puede hacer uso de ciertos combustibles sin poner en peligro el futuro. Cada uno de los allà presentes han recibido un informe pero se les ha pedido que lo guarden en secreto hasta la rueda de prensa del final de la convención. Ahora vienen las malas noticias, no podrás volver a casa, serás designado observador mundial del proceso y eso es una responsabilidad crucial pues ya conoces la irresponsabilidad y fragilidad de nuestra especie. En tus manos está el futuro de todo lo que conocemos. PD: Destruye el portal.
“Antes de optar por destruir nada, pensé en �lvaro y sus palabras: “ayúdame a salvar el planeta�. El simple análisis de esta frase ya revela lo sumamente importante que es el tema, pues dos de sus cinco palabras, son tan relevantes como “ayuda� y “salvar�. Una demanda y la otra aporta, ambas con un objetivo común: el planeta.
He estado atenta a las recomendaciones para la misión encomendada. Sin embargo, nuevas estrategias quisiera establecer partiendo de �lvaro.
He decidido llenar la mochila de la voluntad de acción y aventurarme a ir en su encuentro. Creo que esa es mi misión�.
Y asÃ, Susana, decidió emprender su viaje planetario en busca de Ã?lvaro.
A su paso, se oÃa las voces, casi gritos, de desalmados que intentaban frenarla en su intento:
- Es un error adentrarse en el laberinto de la naturaleza, sin armas con las que combatirla. Ni aquellos que se aprovisionaron para la tala de árboles, de llamas para sus bosques, residuos quÃmicos para sus aguas, contaminantes para su atmósfera,… consiguieron no perderse en el camino, quedando condenados a permanecer en él.
Pero, ella no escuchó a nadie, no porque fuese sorda sino porque llevaba puesto los auriculares de su Mp3 en el que sonaba la canción “We are the world we are the childrenâ€?. No lo apagarÃa hasta llegar al inicio del laberinto.
Al inicio de tan inmenso tesoro estructurado en recovecos laberÃnticos, encontró una cantimplora con agua junto a una planta que parecÃa morir desecada.
La regó con la mitad del agua contenida en el recipiente. Estaba bebiendo las últimas gotas cuando la planta cobró vida y dijo:
-Gracias, eres la primera persona que comparte el agua del camino conmigo. Éste es mi regalo de agradecimiento hacia ti – dijo la planta mientras dejaba caer una de sus hojas al suelo.
Al recogerla vio que sobre ella se dibujaba el mapa con el recorrido para encontrar la salida del laberinto, donde hallarÃa a Ã?lvaro.
Conforme avanzaba, se iba concienciando de la realidad de la naturaleza, del planeta. Se empoderaba de nuevas actitudes para favorecer al planeta. SentÃa que podÃa desarrollarse conforme era capaz de empatizar con cada elemento o criatura del camino.
Ahà estaba, esa era la salida, cómo brillaba… era el sol que hacÃa de portero abriendo la puerta para darle paso a Ã?lvaro. Estaba agotado, desvanecido y casi desesperado, tanto tiempo de espera que parecÃa increÃble que ese momento llegase a producirse.
Al verla, sintió la mejorÃa instantánea. Ella también sintió algo intenso. Fue un amor a primera vista.
Mientras se fusionaban en un abrazo, él le dijo:
-He de confesarte algo: mi nombre no es Ã?lvaro, es NECESIDAD.
A lo que ella contestó:
-He de confesarte algo: mi nombre no es Susana, es SENTIDO COMÚN.